El propósito de esta guía es proporcionar información precisa y respaldada tanto por mi experiencia profesional como por evidencia científica, dirigida a pacientes de Argentina y Latinoamérica que buscan comprender más a fondo esta enfermedad.
La acalasia es un trastorno de la motilidad del esófago caracterizado por dos alteraciones principales:
Falta de relajación del esfínter esofágico inferior
Ausencia de peristalsis normal del esófago
El esófago es un tubo muscular que transporta los alimentos desde la boca hasta el estómago mediante movimientos coordinados llamados peristalsis.
En personas con acalasia:
esos movimientos se pierden
el esfínter inferior permanece cerrado
Por lo tanto, los alimentos no pasan con facilidad al estómago.
Con el tiempo el esófago puede dilatarse progresivamente debido a la acumulación de alimentos y líquidos.
La causa exacta de la acalasia no se conoce completamente, pero se cree que está relacionada con una degeneración de las neuronas del plexo mientérico del esófago.
Diversos estudios realizados en centros especializados en cirugía esofágica han demostrado que la acalasia es una enfermedad tratable cuando se diagnostica de forma adecuada.
La acalasia es considerada una enfermedad poco frecuente.
Se estima que afecta aproximadamente:
1 a 2 personas por cada 100.000 habitantes por año
Puede aparecer a cualquier edad, aunque es más común entre los 30 y 60 años.
En Argentina, muchos pacientes experimentan síntomas durante varios años antes de recibir un diagnóstico correcto, ya que puede confundirse inicialmente con reflujo o trastornos funcionales. En el norte de nuestro país, la acalasia se asocia a enfermedad de Chagas.
Por esta razón, la evaluación por un especialista en enfermedades del esófago es fundamental.
El síntoma más común de la acalasia es la dificultad para tragar, conocida como disfagia.
Puedes encontrar una explicación detallada en nuestra guía sobre los síntomas de esta condición.
No obstante, los pacientes también pueden experimentar diversos síntomas asociados.
La disfagia suele comenzar lentamente y progresar con el tiempo.
Puede afectar:
alimentos sólidos
líquidos
Muchos pacientes describen la sensación de que la comida queda detenida en el pecho.
Los alimentos retenidos en el esófago pueden regresar hacia la boca, especialmente al acostarse.
Esto puede provocar:
mal sabor en la boca
tos nocturna
riesgo de aspiración
Algunos pacientes experimentan dolor o presión en el pecho debido a los espasmos del esófago o a la distensión causada por alimentos retenidos.
La dificultad para tragar puede llevar a una disminución en la ingesta de alimentos y a pérdida de peso involuntaria.
sensación de plenitud en el pecho
hipo frecuente
tos crónica
pirosis
neumonías por aspiración en casos avanzados
El diagnóstico de la acalasia requiere estudios específicos del esófago.
La evaluación suele incluir varias pruebas complementarias.
La endoscopia permite observar directamente el esófago y descartar otras enfermedades que pueden producir síntomas similares.
Durante este estudio se puede evaluar:
dilatación del esófago
retención de alimentos
dificultad para atravesar el esfínter esofágico inferior
Además, permite descartar tumores o estenosis.
Es importante que el estudio lo realice un especialista con experiencia en el tratamiento de esta patología.
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La manometría esofágica de alta resolución es el estudio más importante para confirmar el diagnóstico.
Este examen mide las presiones dentro del esófago y permite identificar:
ausencia de peristalsis
falta de relajación del esfínter esofágico inferior
Actualmente es el estándar diagnóstico internacional.
El estudio radiológico con bario permite visualizar el paso del contraste por el esófago.
En pacientes con acalasia suele observarse:
dilatación del esófago
estrechamiento distal característico llamado “pico de pájaro”
Este estudio también ayuda a evaluar la gravedad de la enfermedad.
📄 Para una explicación mas detallada consulta nuestra guía "Diagnóstico de acalasia".
Gracias a la manometría de alta resolución se han identificado tres tipos de acalasia, lo cual puede influir en la elección del tratamiento.
Forma clásica con ausencia completa de peristalsis.
Se caracteriza por presurización esofágica y suele responder bien al tratamiento.
También llamada acalasia espástica, con contracciones anormales del esófago.
Este subtipo puede requerir abordajes terapéuticos específicos.
📄 Para una explicación mas detallada consulta nuestra guía "Manometría esofágica para acalasia".
El objetivo del tratamiento es reducir la presión del esfínter esofágico inferior para permitir que los alimentos pasen al estómago.
Existen diferentes opciones terapéuticas.
Manito Puedes consultar con mas detalle nuestra guía de "Tratamiento de la acalasia".
Algunos medicamentos pueden disminuir temporalmente la presión del esfínter.
Sin embargo, su efecto suele ser limitado y se utilizan principalmente cuando otros tratamientos no son posibles.
La dilatación neumática consiste en introducir un balón endoscópico que se infla en el esfínter esofágico inferior para abrirlo.
Este tratamiento puede ser efectivo en algunos pacientes, aunque puede requerir múltiples sesiones.
El procedimiento POEM (miotomía endoscópica peroral) es una técnica mínimamente invasiva realizada por vía endoscópica.
Permite cortar las fibras musculares del esfínter para mejorar el paso de alimentos.
Es una opción terapéutica cada vez más utilizada en centros especializados.
📄 Para una explicación mas detallada consulta nuestra guía "Tratamiento de la acalasia".
La miotomía de Heller laparoscópica es uno de los tratamientos quirúrgicos más establecidos para la acalasia.
Durante esta cirugía se realiza una sección controlada del músculo del esfínter esofágico inferior.
Generalmente se combina con un procedimiento antirreflujo llamado funduplicatura, que ayuda a prevenir el reflujo gastroesofágico posterior.
La cirugía se realiza mediante técnicas mínimamente invasivas, lo que permite:
menor dolor postoperatorio
recuperación más rápida
alta hospitalaria precoz
Diversos estudios clínicos han demostrado excelentes resultados a largo plazo con este tratamiento.
Los resultados del tratamiento para la acalasia suelen ser muy favorables cuando se realiza un diagnóstico adecuado y el tratamiento se indica correctamente.
En la mayoría de los pacientes se logra:
mejoría significativa de la deglución
disminución de la regurgitación
recuperación del peso corporal
mejora en la calidad de vida
Los estudios a largo plazo muestran tasas de éxito superiores al 85–90 % para la miotomía de Heller en centros con experiencia.
Sin embargo, es importante realizar controles periódicos, ya que algunos pacientes pueden requerir tratamiento adicional con el tiempo.
Después del tratamiento es importante mantener controles médicos regulares.
El seguimiento puede incluir:
evaluación de síntomas
estudios radiológicos
manometría esofágica en algunos casos
También se recomienda adoptar hábitos alimentarios que faciliten la deglución.
📄 Para una explicación mas detallada consulta nuestra guía "Cirugía de Heller".
Es recomendable consultar con un especialista en enfermedades del esófago si se presentan síntomas como:
dificultad persistente para tragar
regurgitación frecuente de alimentos
pérdida de peso sin causa aparente
dolor torácico asociado a la deglución
El diagnóstico temprano permite elegir el tratamiento más adecuado y evitar complicaciones.
Actualmente no existe una cura definitiva para la causa de la enfermedad, pero los tratamientos disponibles permiten controlar los síntomas de forma muy eficaz.
Sí. Sin tratamiento, el esófago puede dilatarse progresivamente y los síntomas pueden volverse más severos.
La miotomía de Heller laparoscópica es considerada un procedimiento seguro cuando se realiza en centros con experiencia en cirugía esofágica.
No. La acalasia es una enfermedad poco común, pero su diagnóstico ha aumentado gracias a mejores estudios de motilidad esofágica.
La evaluación y tratamiento suelen estar a cargo de equipos especializados en enfermedades del esófago, que pueden incluir gastroenterólogos y cirujanos con experiencia en cirugía esofágica.
La información presentada en esta guía se basa en evidencia científica publicada en revistas internacionales de cirugía y gastroenterología.
Entre los investigadores más influyentes en el estudio de la acalasia se encuentra el cirujano esofágico Marco G. Patti, cuyas investigaciones han contribuido significativamente a la comprensión y tratamiento quirúrgico de esta enfermedad.
Principales referencias:
Patti MG. Achalasia and esophageal motility disorders.
Patti MG et al. Laparoscopic Heller myotomy and fundoplication for achalasia.
Guías internacionales de motilidad esofágica y cirugía esofágica.