La cirugía de Heller es un procedimiento diseñado para tratar la acalasia reduciendo la presión del esfínter esofágico inferior.
Durante la operación se realiza una miotomía, que consiste en cortar las fibras musculares de tres lugares estratégicos: del esófago distal, el esfínter esofágico inferior y de la porción proximal del estómago.
En la mayoría de los casos la cirugía se complementa con una fundoplicatura, un procedimiento antirreflujo que ayuda a prevenir la aparición de reflujo gastroesofágico después de la operación.
Diversos estudios clínicos publicados en revistas internacionales de cirugía esofágica han demostrado que esta técnica ofrece resultados duraderos y una alta tasa de mejoría de los síntomas.
La cirugía suele indicarse cuando un paciente tiene diagnóstico confirmado de acalasia y presenta síntomas que afectan su alimentación o calidad de vida.
Puedes conocer más sobre estos síntomas en nuestra guía: Síntomas de la acalasia
Antes de indicar el tratamiento, es necesario confirmar el diagnóstico mediante estudios específicos del esófago.
Puedes conocer estos estudios en nuestra página: Diagnóstico de la acalasia
La cirugía se realiza generalmente mediante laparoscopía, una técnica mínimamente invasiva que utiliza pequeñas incisiones en el abdomen.
Durante el procedimiento se realiza lo siguiente:
acceso laparoscópico al esófago distal
identificación del esfínter esofágico inferior
sección controlada de las fibras musculares del esófago gistal, del esfínter y de la porción proximal del estómago.
realización de una fundoplicatura para prevenir reflujo
La operación suele durar entre 1 y 2 horas, dependiendo de las características de cada caso.
La mayoría de los pacientes experimenta una recuperación relativamente rápida.
En general:
la hospitalización suele ser corta (menos de 24 hs)
los pacientes comienzan dieta líquida en menos de 12 hs
la actividad normal puede retomarse en pocas semanas
Durante los primeros días se recomienda seguir una dieta progresiva para facilitar la adaptación del esófago al nuevo funcionamiento.
La cirugía de Heller es uno de los tratamientos más estudiados para la acalasia.
Diversos estudios clínicos publicados en revistas como Annals of Surgery, Journal of Gastrointestinal Surgery y Diseases of the Esophagus han demostrado que la cirugía ofrece:
mejoría significativa de la disfagia
reducción de la regurgitación
recuperación del peso corporal
mejora de la calidad de vida
Las tasas de éxito reportadas en centros especializados suelen superar el 85–90 % a largo plazo.
En los últimos años se ha desarrollado un tratamiento endoscópico llamado POEM (miotomía endoscópica peroral).
Ambos procedimientos tienen el objetivo de cortar el músculo del esfínter esofágico inferior.
Sin embargo, existen algunas diferencias importantes entre ambos tratamientos, particularmente en relación con el riesgo de reflujo gastroesofágico posterior al procedimiento.
Puedes conocer una comparación detallada entre estas técnicas en nuestra guía: Cirugía de Heller vs POEM en el tratamiento de la acalasia
La cirugía suele ofrecer excelentes resultados en pacientes que:
presentan acalasia confirmada por manometría
tienen síntomas persistentes
no han respondido a otros tratamientos
La elección del tratamiento debe realizarse después de una evaluación completa del paciente.
Puedes conocer las diferentes opciones terapéuticas en nuestra página:
La cirugía de Heller ha sido ampliamente estudiada en centros internacionales especializados en enfermedades del esófago.
Numerosas publicaciones científicas han demostrado su eficacia y seguridad cuando se realiza en centros con experiencia en cirugía esofágica.
Las recomendaciones actuales se basan en investigaciones publicadas en revistas internacionales de cirugía y en guías clínicas desarrolladas por sociedades científicas dedicadas al estudio de los trastornos de motilidad esofágica.
La cirugía de Heller por laparoscopía se ha consolidado como uno de los tratamientos más eficaces para la acalasia, especialmente cuando se realiza en centros especializados en cirugía esofágica.
Dado que la acalasia es una enfermedad de baja incidencia, son pocos los centros que poseen una amplia experiencia en su tratamiento.
En Argentina, el abordaje de esta enfermedad se lleva a cabo en unidades especializadas en patologías del esófago, las cuales cuentan con estudios avanzados de motilidad esofágica y experiencia en técnicas de cirugía mínimamente invasiva.
El manejo moderno de la acalasia se basa en décadas de investigación clínica en cirugía esofágica y trastornos de motilidad digestiva.
Diversos estudios publicados en revistas internacionales como:
Annals of Surgery
Journal of Gastrointestinal Surgery
Diseases of the Esophagus
han contribuido al desarrollo de técnicas quirúrgicas seguras y efectivas para esta enfermedad.
Además de la práctica clínica, la investigación científica continúa mejorando la comprensión de los trastornos motores del esófago y optimizando los resultados del tratamiento quirúrgico.
Puedes conocer algunas de nuestras publicaciones científicas en la sección:
Publicaciones científicas
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En la mayoría de los casos sí. La miotomía de Heller suele acompañarse de una funduplicatura, que consiste en envolver parcialmente o totalmente el esófago con el estómago para crear un mecanismo antirreflujo.
Esto se realiza porque al cortar las fibras del esfínter esofágico inferior para facilitar el paso de los alimentos, también puede aumentar el riesgo de reflujo. La funduplicatura ayuda a reducir esa posibilidad y proteger el esófago del ácido gástrico.
No. Actualmente la cirugía de Heller se realiza por laparoscopía, utilizando pequeñas incisiones en el abdomen, generalmente de pocos milímetros.
Cuando esto ocurre, es importante realizar una evaluación con estudios como endoscopía, esofagograma o manometría, para identificar la causa. Dependiendo del caso, pueden indicarse tratamientos como dilatación endoscópica, procedimientos endoscópicos o una reintervención especializada.
La cirugía suele durar entre una y dos horas, dependiendo de las características del paciente y de la complejidad del caso.
Se realiza bajo anestesia general y mediante laparoscopía. Tras el procedimiento, los pacientes permanecen en observación y, en la mayoría de los casos, la internación es corta.
Después de la cirugía se indica una progresión gradual de la dieta. Inicialmente se comienza con líquidos y alimentos licuados, y luego se avanza progresivamente hacia una alimentación más normal.
Estas recomendaciones ayudan a que el esófago se adapte al nuevo funcionamiento y a facilitar la recuperación durante las primeras semanas posteriores a la cirugía.
Si has sido diagnosticado con acalasia o presentas síntomas como dificultad para tragar o regurgitación de alimentos, es recomendable realizar una evaluación especializada.
Durante la consulta se revisan los estudios diagnósticos y se analizan las distintas opciones terapéuticas disponibles.
La evaluación permite determinar si la cirugía de Heller es el tratamiento más adecuado en cada caso.
También puedes consultar información detallada sobre:
Síntomas de la acalasia
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Diagnóstico de la acalasia
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Cirugía de Heller vs POEM
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